Queratosis seborreica: información para pacientes

Médico dermatólogo evalúa múltiples queratosis seborreicas en la espalda de un adulto mayor durante consulta médica.
Contenido revisado por:
Dr. Rodolfo Suárez
Médico Patólogo y Dermatólogo
Master en Patología Cutánea Avanzada
Publicación: 04/06/2026
Última edición: 04/06/2026

La queratosis seborreica es una de las lesiones benignas más frecuentes de la piel adulta. Suele verse como una mancha o elevación de superficie rugosa, cerosa o “pegada” sobre la piel. Aunque por sí misma no se considera una lesión precancerosa, puede parecerse a otras lesiones que sí requieren estudio, como la queratosis actínica, el carcinoma basocelular, el carcinoma escamocelular o el melanoma. Por eso, la clave no es alarmarse, sino saber cuándo observar y cuándo consultar.

Antes de leer: En skinpaths distinguimos opinión de evidencia. Para redactar este contenido priorizamos fuentes médicas indexadas y recomendaciones de sociedades científicas. Al final encontrarás la bibliografía completa para que puedas comprobarla.
Importante: Este artículo es informativo y no sustituye una valoración médica. Ante dudas, síntomas persistentes o empeoramiento, consulta con siempre con un profesional de salud.

Resumen en 60 segundos

  • La queratosis seborreica es un crecimiento benigno de la capa superficial de la piel.
  • Aparece con más frecuencia desde la mediana edad y aumenta con los años.
  • Puede ser marrón, negra, beige, rosada o blanquecina.
  • Su aspecto típico es de lesión “pegada”, cerosa, verrugosa o rugosa.
  • No es contagiosa y no se produce por falta de higiene.
  • No suele doler, aunque puede picar, irritarse o sangrar si se roza o se rasca.
  • No se recomienda arrancarla, quemarla ni tratarla con remedios caseros.
  • Conviene consultar si crece rápido, cambia de color, sangra, duele o parece distinta a las demás.
  • El dermatólogo suele evaluarla con exploración clínica y dermatoscopia.
  • Si hay duda, puede indicar biopsia o extirpación para estudiarla al microscopio.

¿Qué son las queratosis seborreicas?

La queratosis seborreica es un crecimiento benigno de la epidermis, la capa más externa de la piel. Se origina por proliferación de células cutáneas superficiales, especialmente queratinocitos. En la literatura médica también puede aparecer como “verruga seborreica” o “papiloma de células basales”, aunque estos nombres pueden generar confusión por lo cual ya no se usan de manera cotidiana.

A pesar de llamarse “seborreica”, no significa que venga de la grasa de la piel ni de las glándulas sebáceas. Tampoco es una verruga viral. No se contagia por contacto, no se transmite a otras personas y no aparece por higiene deficiente. La evidencia actual la describe como una lesión benigna muy común, relacionada sobre todo con edad, predisposición individual y posiblemente exposición solar en algunas personas. Barthelmann 2023, Sun 2022

Puede haber una sola lesión, pero muchas personas desarrollan varias con el paso del tiempo. En pieles más oscuras existe una variante frecuente llamada dermatosis papulosa nigra, que se presenta como pequeñas pápulas oscuras, especialmente en cara, cuello y región periocular.

¿Por qué aparece?

La causa exacta no está completamente definida. Lo más prudente es hablar de factores asociados, no de una causa única.

El factor más consistente es la edad. Las queratosis seborreicas suelen aparecer en la adultez y se vuelven más frecuentes con los años. También puede existir predisposición familiar: algunas personas desarrollan muchas lesiones porque tienen una tendencia heredada.

La exposición solar podría contribuir en ciertos casos, sobre todo cuando aparecen en cara, cuello, escote, hombros o dorso de manos. Sin embargo, también pueden salir en zonas cubiertas, como tronco, espalda o abdomen; por eso no se considera una explicación completa. La fricción, la irritación cutánea y ciertos tratamientos médicos pueden influir en casos específicos, pero no explican la mayoría de los casos.

Es importante diferenciarla de otras condiciones:

  • Queratosis actínica: lesión áspera relacionada con daño solar, considerada precancerosa.
  • Lunares o nevus: lesiones melanocíticas que pueden parecer pigmentadas.
  • Melanoma: cáncer de piel que puede imitar lesiones benignas.
  • Carcinoma basocelular o escamocelular: algunos tumores pueden tener costras, pigmento o relieve.
  • Verrugas virales: causadas por virus del papiloma humano; la queratosis seborreica no lo es.

¿Cómo se ve y qué síntomas da?

El aspecto puede variar mucho. Algunas son pequeñas, planas y discretas; otras son gruesas, verrugosas o pigmentadas. La descripción clásica es la de una lesión con apariencia de estar “pegada” sobre la piel, como una gota de cera o una costra adherida.

Puede presentarse como:

  • Mancha o placa marrón, negra, beige, grisácea, rosada o blanquecina.
  • Superficie rugosa, cerosa, escamosa o verrugosa.
  • Bordes bien delimitados.
  • Tamaño variable, desde pocos milímetros hasta varios centímetros.
  • Localización en tronco, espalda, tórax, abdomen, cara, cuello o cuero cabelludo.
  • Ausencia habitual en palmas, plantas y mucosas.

En general no produce síntomas. Algunas personas notan picor, sensibilidad o irritación cuando la lesión roza con ropa, joyas, afeitado o fricción. Si se rasca o se traumatiza, puede inflamarse, formar costra o sangrar.

Aquí está el punto clínico importante: una queratosis seborreica puede ser benigna, pero una lesión que “parece” queratosis seborreica no siempre lo es. Estudios dermatoscópicos han mostrado que algunas lesiones malignas, incluido el melanoma, pueden imitarla clínicamente; por eso una lesión nueva, cambiante o distinta merece evaluación.  Carrera 2017, Diep 2021

¿Qué puedes hacer hoy?

Lo más seguro es observar con criterio, cuidar la piel y consultar cuando haya señales de cambio.

Puedes empezar por revisar la lesión con buena luz, sin manipularla. Toma una fotografía clara con fecha si quieres seguir su evolución. No es necesario obsesionarse con revisarla a diario; en lesiones estables, una observación mensual suele ser más que razonable.

Si la lesión se irrita por roce, conviene evitar fricción innecesaria. Puede ayudar usar ropa menos ajustada, protegerla del afeitado directo o cubrirla temporalmente si se engancha con prendas o accesorios. Si la piel alrededor está seca o sensible, una crema hidratante simple puede disminuir molestias por resequedad, aunque no eliminará la lesión.

La fotoprotección es una medida general saludable: no “cura” la queratosis seborreica, pero reduce daño solar acumulado y ayuda a prevenir otras lesiones cutáneas relacionadas con radiación ultravioleta. Usa protector solar de amplio espectro, sombra, sombrero y ropa protectora según tu exposición.

Consulta con el especialista en dermatología si la lesión te preocupa, si se irrita con frecuencia o si deseas retirarla por comodidad o estética. Los tratamientos médicos incluyen crioterapia con nitrógeno líquido, curetaje, electrocirugía, láser o extirpación superficial, según el caso, la localización, el tipo de piel y la sospecha diagnóstica. La elección del método debe considerar expectativas realistas: puede quedar una zona más clara, más oscura, una pequeña cicatriz o recurrencia local.

¿Qué NO hacer?

No intentes arrancarla, cortarla, quemarla ni “disolverla” en casa. Aunque parezca superficial, manipularla puede causar sangrado, infección, cicatriz o cambios de pigmentación. Además, retirar una lesión sin diagnóstico puede retrasar la identificación de una lesión maligna que se parecía a una queratosis seborreica.

Tampoco conviene aplicar ácidos, cáusticos, productos para verrugas, remedios caseros o tratamientos virales sin indicación médica. La queratosis seborreica no es una verruga por virus; por tanto, muchos productos diseñados para verrugas no son adecuados y pueden irritar la piel.

Evita asumir que toda lesión marrón elevada es benigna. La experiencia del dermatólogo, la dermatoscopia y, cuando corresponde, la biopsia existen precisamente porque algunas lesiones comparten rasgos visuales.

¿Cuándo consultar?

Consulta con el especialista en dermatología si aparece cualquiera de estas señales:

  • Crecimiento rápido.
  • Cambio reciente de color, forma, borde o grosor.
  • Sangrado sin traumatismo claro.
  • Dolor, ulceración o costra persistente.
  • Picor intenso o inflamación repetida.
  • Lesión muy oscura o irregular.
  • Una lesión que se ve diferente a todas las demás.
  • Aparición repentina de muchas lesiones nuevas.
  • Duda entre queratosis seborreica, lunar, queratosis actínica o cáncer de piel.
  • Lesión en una zona de roce frecuente, afeitado o sangrado repetido.
  • Antecedente personal de melanoma, cáncer de piel o inmunosupresión.

La aparición repentina de numerosas queratosis seborreicas se ha descrito clásicamente como posible “signo de Leser-Trélat”, una asociación rara y discutida con cáncer interno. En la práctica, no todo brote de lesiones implica cáncer, pero sí merece evaluación médica si el cambio es brusco, llamativo y acompañado de otros síntomas generales.

¿Qué suele hacer el dermatólogo?

El dermatólogo comienza con una historia clínica breve: cuándo apareció, si ha cambiado, si sangra, si duele, si pica, si ha sido manipulada y si existen antecedentes de cáncer de piel.

Luego examina la lesión a simple vista y con dermatoscopia, una técnica no invasiva que permite ver estructuras no visibles al ojo desnudo. En queratosis seborreica pueden verse datos como aberturas tipo comedón, quistes tipo milium, fisuras, crestas y un patrón cerebriforme. Estos hallazgos ayudan, pero no reemplazan el juicio clínico.

Si la lesión es típica, estable y no molesta, puede bastar con observar. Si molesta o el paciente desea retirarla, se puede tratar en consulta. Si existe duda diagnóstica, el dermatólogo puede recomendar biopsia o extirpación para estudio histopatológico. El estudio al microscopio es la forma de confirmar con mayor seguridad si una lesión dudosa es benigna o si corresponde a otra entidad.

En pieles morenas u oscuras, el especialista también valorará el riesgo de hiperpigmentación o hipopigmentación tras el tratamiento. Esto es importante porque algunos métodos, como la crioterapia, pueden dejar cambios de color más visibles o persistentes en ciertos fototipos.

Preguntas frecuentes

¿La queratosis seborreica es cáncer?

  • No. La queratosis seborreica se considera una lesión benigna y no precancerosa. El matiz importante es que algunas lesiones malignas pueden parecerse a ella. Por eso se recomienda consultar si cambia, sangra, duele, crece rápido o se ve diferente a las demás.

¿Se contagia?

  • No. No es una infección ni una verruga viral. No se transmite por tocarla, compartir toallas o convivir con alguien que la tenga.

¿Por qué me salen más con los años?

  • Porque la edad es uno de los factores más asociados. Algunas personas desarrollan muchas por predisposición familiar. También pueden influir el sol, la fricción y características individuales de la piel.

¿Puedo quitarla con productos para verrugas?

  • No es recomendable. La queratosis seborreica no es una verruga viral. Usar productos cáusticos puede causar quemaduras, manchas, cicatrices o infección, además de retrasar el diagnóstico si la lesión no era realmente una queratosis seborreica.

¿El dermatólogo debe quitar todas las queratosis seborreicas?

  • No. Muchas no requieren tratamiento. Se retiran si hay duda diagnóstica, irritación, sangrado por roce, molestias, enganche con ropa o joyas, o si la persona desea retirarlas por apariencia.

¿Puede volver después de quitarla?

  • La lesión tratada puede no volver, pero pueden aparecer nuevas queratosis seborreicas en otras zonas con el tiempo. En algunos casos puede quedar pigmentación, una pequeña cicatriz o recurrencia parcial.

¿Cómo sé si es queratosis seborreica o melanoma?

  • A simple vista puede ser difícil, incluso para personas acostumbradas a revisar su piel. Si una lesión es nueva, irregular, cambia, sangra, tiene varios colores o se distingue claramente de las demás, debe evaluarse. La dermatoscopia y, si hace falta, la biopsia ayudan a diferenciar.

Bibliografía y fuentes

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