Tipos de cáncer de piel

Dermatólogos que tratan cáncer de piel, lunares y dermatología oncológica

Cuando se habla de cáncer de piel, no se está hablando de una sola enfermedad. En la práctica, la división más útil para entenderlo es esta: cáncer de piel no melanoma y melanoma. Los dos grandes grupos se comportan de manera distinta, tienen diferente agresividad, y también cambian mucho en su pronóstico y tratamiento.

Antes de leer: En skinpaths distinguimos opinión de evidencia. Para redactar este contenido priorizamos fuentes médicas indexadas y recomendaciones de sociedades científicas. Al final encontrarás la bibliografía completa para que puedas comprobarla.
Importante: Este artículo es informativo y no sustituye una valoración médica. Ante dudas, síntomas persistentes o empeoramiento, consulta con un profesional de salud.

¿Cómo se divide el cáncer de piel?

De forma simple, el cáncer de piel se divide en:

  • No melanoma, también llamado en muchos textos carcinoma cutáneo no melanoma o carcinoma queratinocítico. Aquí entran sobre todo el carcinoma basocelular y el carcinoma epidermoide o escamocelular cutáneo.

  • Melanoma, que nace de los melanocitos, las células que producen el pigmento de la piel. NCI, 2025; ACS, 2023

Aunque existen otros tumores cutáneos poco frecuentes, para el público general estos son, con diferencia, los más importantes. NCI, 2025

1) Cáncer de piel no melanoma

El grupo “no melanoma” es el más común. En Estados Unidos se estima que se diagnostican millones de carcinomas basocelulares y epidermoides cada año, y alrededor de 8 de cada 10 corresponden a carcinoma basocelular. Aun así, las cifras exactas son difíciles de precisar porque estos tumores no siempre se registran de forma sistemática en los registros nacionales de cáncer. ACS, 2023; NCI, 2025

Carcinoma basocelular

Es el tipo más frecuente de cáncer de piel. Suele crecer lentamente, aparece sobre todo en zonas expuestas al sol —muy especialmente en cara y nariz— y casi nunca metastatiza. Su problema principal no suele ser “irse a distancia”, sino destruir tejido localmente si se deja avanzar. Por eso, aunque muchas veces no es el más peligroso en términos de supervivencia, sí puede causar cirugías más amplias, cicatrices o deformidad si se diagnostica tarde. NCI, 2025

Desde el punto de vista epidemiológico, es especialmente frecuente en personas con piel clara y en adultos mayores, en parte por la suma de exposición solar a lo largo de la vida. Además, la epidemiología moderna sugiere que el carcinoma basocelular se relaciona mucho con exposición UV intensa, incluso desde etapas tempranas de la vida. Leiter y Keim, 2020; NCI, 2025

En cuanto al tratamiento, la base suele ser la cirugía, incluyendo en algunos casos cirugía de Mohs. Según el tipo y la localización, también pueden usarse radioterapia, curetaje y electrodesecación, criocirugía, terapia fotodinámica o tratamientos tópicos como imiquimod y 5-FU. En casos avanzados o no operables existen terapias dirigidas como vismodegib o sonidegib. NCI, 2025

Carcinoma epidermoide o escamocelular cutáneo

El carcinoma epidermoide cutáneo (CEC o cSCC) es menos frecuente que el basocelular, pero en general es más agresivo. También suele relacionarse con radiación UV, pero aquí pesa mucho la exposición solar crónica y acumulativa durante décadas. Es el tipo de cáncer de piel no melanoma que más preocupa por su capacidad de invadir más profundamente y, en una minoría de casos, metastatizar. Leiter y Keim, 2020; NCI, 2025

La mayoría de los carcinomas epidermoides localizados se cura bien, pero no todos se comportan igual. En la literatura reciente, la tasa global de metástasis suele situarse aproximadamente entre 1.2% y 5%, con más riesgo en tumores de alto riesgo y en pacientes inmunosuprimidos. Caudill et al., 2023; Khaddour et al., 2024

Ese punto importa mucho porque hay grupos particularmente vulnerables: personas con trasplante de órgano sólido (riñon, higado, etc.), pacientes con inmunosupresión mantenida y trabajadores con exposición solar ocupacional crónica. En estos contextos, el carcinoma epidermoide puede ser más frecuente y más agresivo. NCI, 2025; Khaddour et al., 2024; Slavinsky et al., 2024

El tratamiento también suele ser principalmente quirúrgico. Dependiendo del caso, puede usarse cirugía convencional, Mohs o radioterapia. En enfermedad avanzada o no operable, hoy también puede recurrirse a inmunoterapia, como cemiplimab o pembrolizumab. NCI, 2025

2) Melanoma

El melanoma es mucho menos frecuente que el cáncer de piel no melanoma, pero es el que más preocupa porque tiene mayor capacidad para invadir tejidos profundos y diseminarse a ganglios y otros órganos. De hecho, aunque representa una proporción pequeña de todos los cánceres de piel, causa la gran mayoría de las muertes por esta causa. NCI, 2025; NCI, 2025; ACS, 2026

Epidemiológicamente, el melanoma es más común en personas de piel clara y es más frecuente en personas no hispanas blancas; además, el riesgo aumenta con la edad y la edad promedio al diagnóstico ronda los 66 años. Sin embargo, aquí hay una diferencia importante con el cáncer de piel no melanoma: el melanoma no es raro en adultos jóvenes e incluso es uno de los cánceres más comunes en personas menores de 30 años, especialmente en mujeres jóvenes. SEER, 2026; ACS, 2026

Aunque el riesgo global de melanoma es menor en pieles más oscuras, sí puede aparecer, y en estos pacientes tiende a diagnosticarse en etapas más avanzadas y con peor supervivencia. Además, en piel de color es proporcionalmente más frecuente ver melanoma acral, es decir, en palmas, plantas o debajo de las uñas. Brunsgaard et al., 2023a; Brunsgaard et al., 2023b; ACS, 2023

Dentro del melanoma hay varios subtipos clínicos. Los más conocidos son el melanoma de extensión superficial, el nodular, el lentigo maligno melanoma y el acral lentiginoso. Para el público general, lo más importante no es memorizar los nombres, sino saber que algunos crecen más horizontalmente al inicio, mientras otros —como el nodular— tienden a crecer hacia profundidad antes y pueden ser detectados en fases más avanzadas. ACS, 2023

En el melanoma, el tratamiento depende mucho del estadio. La cirugía sigue siendo la base cuando el tumor está localizado, pero en enfermedad más avanzada se utilizan inmunoterapia, terapias dirigidas, radioterapia y otros tratamientos sistémicos. La buena noticia es que estos avances han mejorado mucho la supervivencia en los últimos años. NCI, 2025; NCI, 2024; ACS, 2026

¿Qué grupos tienen más riesgo?

En términos generales, el riesgo aumenta en personas con piel clara, antecedente de exposición intensa a radiación UV, camas de bronceado, quemaduras solares, muchos lunares o antecedentes personales/familiares. Pero hay grupos concretos que merecen especial atención:

  • Adultos mayores, sobre todo para carcinoma basocelular y epidermoide.
  • Adultos jóvenes y mujeres jóvenes, donde el melanoma sigue siendo relevante.
  • Trabajadores al aire libre, como agricultura, construcción, correo y personal militar, por exposición solar acumulada.
  • Pacientes inmunosuprimidos, especialmente trasplantados, por el mayor riesgo de carcinoma epidermoide agresivo. ACS, 2026; Slavinsky et al., 2024; Khaddour et al., 2024; Sena et al., 2016

¿Qué pasa con la expectativa de vida?

Aquí lo más honesto es decir que no existe una sola expectativa de vida para “el cáncer de piel”. Todo depende del tipo de tumor y, sobre todo, del estadio en que se diagnostica.

En melanoma, la supervivencia relativa a 5 años en EE. UU. es de más de 99% si está localizado, alrededor de 76% si ya llegó a ganglios o estructuras regionales, y aproximadamente 35% si existe enfermedad a distancia. ACS, 2026; SEER, 2026

En carcinoma basocelular y en la mayoría de los carcinomas epidermoides localizados, el pronóstico suele ser muy bueno y la mayoría de los casos se cura con tratamiento local. Además, aunque el cáncer de piel no melanoma es extremadamente frecuente, representa menos de 0.1% de las muertes por cáncer. NCI, 2025; NCI, 2025

La idea clave

Si hubiera que resumirlo en una frase, sería esta: el cáncer de piel no melanoma es el más frecuente; el melanoma es el más agresivo entre los tipos comunes. Por eso no basta con pensar “si no duele, no importa” o “siempre será algo benigno”. Detectarlo temprano cambia mucho el tratamiento, el pronóstico y, en el melanoma, incluso la supervivencia. NCI, 2025; SEER, 2026

Bibliografía y fuentes

Contenido revisado por:
Dr. Rodolfo Suárez
Médico Patólogo y Dermatólogo
Master en Patología Cutánea Avanzada
21/03/2026
19/06/2026
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